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Juan Marcelo Scaramuzza y su novia (Gracias Juan!!!!).
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En
1988 ya en Córdoba, empecé a estudiar y a trabajar. En 1993 compré una
moto, en 1994 vendí la moto y compre mi primer auto, un Escort SX 92 y en
2000 vendí el Escort y compré un Fiesta 97, como no podría ser de otra
forma y por influencias de mi padre siempre tuve un Ford.
Siempre
quise saber que había sido del Falcon de mi viejo, del que solo había
quedado una foto (la portada). La historia de la foto de la portada es digna
de contar. Esa foto estaba en la caja de fotos que en toda casa existe,
siempre la veía con nostalgia; hasta que un día desapareció
misteriosamente y luego de buscarla por años por todos los rincones de mi
casa, un día mi madre me la dio para tenerla de recuerdo ya que hacía algún
tiempo que mi padre había fallecido, al comentarle que la había buscado
durante tanto tiempo ella me dijo que siempre había estado en la caja de
fotos donde la busqué muchas veces. Este episodio de la aparición de la
foto resultó bastante “extraño” e inexplicable, aún hoy me resulta así.
Con
un amigo, el Dr. Carlos Vega siempre pensamos en restaurar un auto, siempre
que hablábamos del tema me surgía la pregunta del destino del Falcon y en
restaurarlo si es que aún existía.
Ya en 2002 decidí averiguar que habría sido del Falcon de mi viejo,
empezar a buscar podía ser bastante duro, las posibilidades de que aún
existiera eran bastantes pocas, el auto era viejo, quizás estuviera en una
chacarita todo destruido, víctima de los años o de algún accidente, también
había pasado el “Plan Canje”, era un auto ya con 31 años de vida, eran
remotas las posibilidades de que existiera el auto y saber el fin que
hubiera tenido me reportaría mucho dolor, por no haber intentado mucho
antes buscarlo.
Pero
lo mismo decidí saber que había sido del Falcon. Recurrí a la invalorable
ayuda de mi amigo Juan Marcelo Scaramuzza, a quien le agradeceré siempre lo
que hizo por mí y que sin su ayuda creo nada de esto hubiera sido posible.
El vive en Oncativo y conocía a quién había comprado el auto 15 años atrás.
El empezó la búsqueda y después de unos meses en los cuales pensaba que
hubiera sido mejor no saber nada del tema me llegó un email de Juan que decía
“Confirmame si la patente del auto es X184596”, yo no le había pasado
el número de patente del auto, significaba lisa y llanamente que el auto
existía, en ese momento se me detuvo el corazón por unos minutos.
El
auto existía, me dieron el nombre del actual dueño hasta ese momento, que
también vivía en Luque. Lo localicé por teléfono y quedé en ir a verlo
con la intención de comprarlo, a pesar de que el dueño no pensaba en
venderlo. Una mañana de un domingo de agosto de 2002 fui a Luque a ver el
auto, encontré al dueño y me dijo que no estaba interesado en venderlo,
pero me invito a verlo, 15 años después y sin mi viejo en vida me
reencontraba con su Falcon.
Cuando
vi el auto casi me muero, yo tenía la última imagen del auto casi 0Km.
cuando se vendió pero había ahora veía que había sufrido 15 años de
abandono y falta de cuidado, estaba algo abollado por golpes de pedrea, los
vidrios no funcionaba ninguno, una puerta no abría, tenía un
“bumerang” en el capot que nunca llevó el modelo, espejos de una F-100
a cada lado y unas espantosas calcomanías en cada una de las puertas
simulando rayas de colores.
Decidí
no mirarlo más para dejar de sufrir, le pregunté al dueño cuanto quería
por el auto, me pidió un poco más del valor de mercado del auto y acepté,
me fui amargado y estuve como 3 horas para recuperarme de la impresión que
me había causado verlo en ese estado de abandono pero a la vez también
contento de tener de nuevo el auto que tanto había querido de mi viejo,
debería restaurarlo pero existía y era “nuestro” de nuevo 15 años
después.
En
Junio de 2003 y gracias otra vez a la siempre generosa e invalorable ayuda
de Juan Marcelo Scaramuzza comencé los trámites de transferencia del
Falcon a mi nombre, un problema que existía era que el coche aún estaba a
nombre de la persona que se lo había a comprado a mi padre ya que a quién
yo se lo había comprado en 2002 no lo había transferido, por ende tuvo que
localizar al primer dueño y firmar los documentos correspondientes. Se
firmaron los formularios correspondientes y el 3 de Junio de 2003 el auto
paso a mi propiedad. Actualmente se encuentra en un garaje de Alta Gracia
para ser restaurado. Como dije antes el Falcon era “nuestro” nuevamente
15 años después
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